jueves, 9 de octubre de 2008

Literaldo: La mágica aventura de crear...

Era principio de Octubre del año 2002, el taller literario "Puerta Abierta" venía de una gira cultural por Santiago y Valparaiso, donde mostraron sus creaciones en bares de Bellavista, bibliotecas, visitaron canales de televisión y conocieron varios escritores de renombre a nivel nacional. Al llegar a Castro fuimos invitados para participar en la feria del libro para hacer una tertulia donde leamos nuestros cuentos, las poesías y conversemos con la gente que gustaba de la literatura.

Como taller literario, sacábamos mensualmente una revista "casera" llamada Literaldo, en la cual cada integrante colocaba un cuento, una critica, una poesía o alguna locura para que el lector se entretenga. Eramos guiados por la profesora Maritza Mancilla quien desde 1996 venia a cargo de este proyecto en el liceo Galvarino Riveros de la capital de la isla de Chiloe.
No era fácil, muchas veces el Liceo no nos destinaba fondos, incluso llegábamos a trabajar en la soledad absoluta en la biblioteca en las noches de invierno. Era raro ver como fomentaban mas al deporte que a esta decena de chicos que gustaban de escribir cuentos o relatar vivencias... pero eso ya es otro cuento.

Volvamos a ese Octubre del 2002....

La profesora decidió que iríamos a participar y ojalá que lleváramos harto publico ya que días atrás no anduvo muy buena en cuanto a la participación de la gente. Por ello nosotros empezamos a publicitar por medio de carteles dentro del Liceo para que los jóvenes se acerquen a ese evento donde siempre estaban los mismos, siempre con sus poemas de los ochentas y sus mismas historias.... ahora iríamos un grupo de adolescentes que llevaba sus buenos años escribiendo y participando en encuentros con poetas de la talla de Raul Zurita y Ernesto Cardenal.
Fue un miércoles, un día que los cielos de la ciudad de Castro estaban nublados y la noche se hacía fría. A las ocho de la noche fuimos invitados a pasar a un escenario y empezar con la presentación. Me acuerdo que me coloqué al costado izquierdo de la mesa que estaba en el escenario y al mirar al frente vi ese salón lleno de gente, muchos de ellos curiosos por saber que era lo que nosotros hacíamos ahí. Porque nosotros eramos conocidos dentro del ambiente estudiantil castreño y muy poco en el ambiente "cultural" de la isla.

Era una noche espectacular, la gente la pasaba bien con nosotros... muchos recordaban esas tertulias ochenteras con la gente joven mostrando que eran mas que raros peinados o modas pasajeras. Pasamos de estar nuestros 40 minutos dados a llevar casi hora y media hablando con la gente y comentando la historia del taller.
Pero una vez leí que "un poeta rabioso es peligroso" y lo vivimos en carne propia cuando derrepente nos empezaron a echar... en el momento que estábamos casi terminando nos empezaron a exigir que bajáramos para que ellos vuelvan a ser parte de ese show cultural. Ellos que organizaban todo, que llevaban media semana hablando nos pedían que no sigamos mostrando nuestro taller. Muchos amigos se enojaron, otros pescaron sus cosas y se fueron indignados y yo solo me dediqué a mirar como esos poetas de la zona, con sus libros y publicaciones se enojaban por diez adolescentes espinilludos que escribían cosas mas actuales y quizás con mas rabia... para mí fue decepsionante verlos así.

Por eso en Chiloé la cultura es para algunos, para aquellos que siempre están financiando y ganando proyectos falsos con sus colores políticos y se lavan la boca escribiendo lo mismo que han dicho miles de veces. Ahí aprendí que ellos viven en esa burbuja donde gustan repartirse la historia y la torta cultural... Literaldo tuvo la suerte de no ser como ellos.

Desde esa vez nunca mas les hicimos casos... que sigan gozando en su barro!!...